Estudié sociología. En 1994, cuando tenía 26 años decidí formar una empresa con la intensión de transformar Gamarra.
Pensé que la melar manera era a través de un medio de comunicación y fundé una revista. Fue un fenómeno publicitario.
Conocí los secretos del mundo empresarial y los problemas que afrontaban los empresarios dentro y fuera de su negocio.
Destacar ahí no es fácil. Son unas fieras. En 1999, logré mi objetivo: hubo una renovación urbana total en Gamarra, los clientes se multiplicaron y llegó la bonanza. Obtuve mucho reconocimiento, la revista Time y CNN me nombraron uno de los 50 futuros líderes de América Latina. Había liderado un proceso increíble, manejado por seis años una empresa exitosa y decidí cerrar el ciclo. Me nombraron emprendedor social en Ashoka, una red que agrupa a los más destacados emprendedores sociales del mundo. Conocí más de 100 ciudades en 22 países.